Ritual consciente
Tu ritual facial en cuatro pasos

El cuidado facial no necesita prisa ni una lista interminable de productos. Necesita un orden y unos minutos que sean solo tuyos. En BRUZÚ lo pensamos como un ritual de cuatro pasos que puedes hacer en la mañana, en la noche o en ambos momentos.
01 · Limpiar
Todo empieza con el agua tibia y la espuma. Humedece tu rostro, haz espuma con el jabón facial entre las manos y llévala a la piel con movimientos suaves, sin frotar. Enjuaga y seca con toques ligeros de la toalla.
Tenemos seis variedades (arcilla verde, rosas, arcilla roja, avena, arroz y carbón activado) para que elijas la que mejor acompaña tu piel y tu momento. Si tienes dudas sobre cuál escoger, escríbenos y lo conversamos.
02 · Tonificar
Con la piel limpia, el tónico facial de arroz prepara el rostro para lo que sigue. Aplícalo con las manos o con un disco reutilizable, presionando suavemente sobre mejillas, frente y cuello.
03 · Tratar
El sérum es el paso más concentrado. Unas gotas bastan: caliéntalas entre los dedos y presiona sobre el rostro. Puedes elegir entre el sérum de ácido hialurónico y el sérum facial botánico, según lo que busques en tu rutina.
04 · Hidratar
Cierra el ritual con la crema hidratante. Distribuye una perla entre los dedos y presiona sobre el rostro. Su fórmula reúne cacay y copoazú, dos ingredientes de origen amazónico, con niacinamida y ácido hialurónico.
Un ritual no se mide por la cantidad de pasos, sino por la atención que le das a cada uno.
Antes de empezar
Si es la primera vez que usas un producto, pruébalo en una zona pequeña de la piel. Lee siempre las indicaciones del envase y, si notas irritación, suspende el uso. Tu piel es única: escúchala.
Puedes ver el recorrido completo, con fotos de cada paso, en la guía del ritual facial.


